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parole, parole

El paradigma farmacéutico

El paradigma farmacéutico

Para ilustrar este escepticismo aparte de enumerar las limitaciones del sistema tanto en la seguridad social como en las universidades, hacía hincapié en el gran poder de los lobbies farmacéuticos, tanto por las infiltraciones de su dinero en la política como en universidades de medicina y hospitales

 

Jesús Arnau Fresquet

 Especialista en jardineria ecológica. Escritor

Quiero contar un caso que me contó un tipo que es tan fiable como algunos conferenciantes obsesionados en mandar a la hoguera a los que recetan homeopatía. No entiendo por qué de esta fijación cuando solo se ha dado un caso en que alguien murió por causa de ella

La víctima fue un señor despistado que después de prepararse el vasito con agua en el que tenía que disolver las bolitas, se olvidó de ponerlas. Como todo el mundo sabe, según la teoría cuanta menor concentración de principio activo más fuerte es su efecto. Como era de esperar murió de sobredosis y encarcelaron al laboratorio que elaboraba aquel pseudo medicamento por no advertir de los riesgos.

Sí, sí …allí está en la cárcel.

Pero el caso que me contaron es clarificador. Hay quien dice que es falso. Cada uno que crea lo que quiera.

Alguien me contó que le habían contado de una tal Clara -que se había pasado media vida trabajando de psicóloga- había colaborado durante los últimos 10 años con una asociación que daba apoyo psicológico a enfermos de cáncer. Acabó como suele decirse bastante frita por la brutal exposición al dolor humano y bastante critica con los métodos convencionales de tratar el cáncer.

Para ilustrar este escepticismo aparte de enumerar las limitaciones del sistema tanto en la seguridad social como en las universidades, hacía hincapié en el gran poder de los lobbies farmacéuticos, tanto por las infiltraciones de su dinero en la política como en universidades de medicina y hospitales. Pero lo que la tenía más frita era  la forma tan sesgada como a nivel social se juzgan las diferentes opciones ante el problema.

Hizo el seguimiento a cuatro pacientes (Juanfran, Pere, Albert, y Josele). A los cuatro les fue diagnosticado un cáncer avanzado bastante similar en todos ellos.

Siguiendo el protocolo previsto el medico les dijo que tenían que pasar por sesiones de quimioterapia y radioterapia y si acaso después operarse.

Juanfran era muy religioso y consecuentemente tenía mucha practica en tener fe en lo que fuera, si te lo decía un delegado del sumo poder. Aceptó inmediatamente porque si era voluntad de dios, que iba a decir él y si se moría no pasaba nada pues con lo que llevaba rezado seguro iría al cielo. Problema resuelto.

Pere había asistido a los sufrimientos de un pariente cercano con cáncer de páncreas y como además no creía en dios, no las tenía todas consigo. El medico  prácticamente le garantizo que si no lo hacía moriría seguro. Asi que también accedió más por miedo que por convencimiento.

Dieron su conformidad sin más requerimientos y empezaron el tratamiento. Después de seis meses de vómitos alopecias y dolores inimaginables anteriormente, Pere se curó y la gente dijo ¡Ves como la ciencia funciona y la medicina convencional es efectiva?

 

A pesar de rezar mucho Juanfran murió en una cama de hospital y casi se alegró de que terminara aquella pesadilla y la gente dijo: ¡ que lastima¡. Nadie le pidió responsabilidades al médico, aunque él por su cuenta dijo que el medicamento por alguna razón no había hecho el efecto que esperaba y además el paciente había reaccionado mal. O quizá ya estaba demasiado avanzado. Los designios de dios, dijo la gente, son inescrutables  y se quedaron tan anchos.

Albert y Josele seguramente eran de Podemos o de las CUP. Peligrosos antisistema seguidores de Pàmies, que veían la mafia farmacéutica en aquel intento de torturarles en beneficio ajeno y sin ninguna garantía de curación. Miraron las estadísticas y vieron que en su caso el porcentaje de supervivencia se acercaba al 50%.

Empezaron a buscar información en el campo alternativo, cambiaron su alimentación y sus hábitos de vida, tomaron homeopatía, hicieron meditación, intentaron ser más alegres y disfrutar más de la vida.

A los seis meses Albert murió no exactamente contento pero en paz consigo mismo. En el proceso terminal había usado paliativos del dolor y la calidad de su vida, dentro de la situación, se había mantenido a un nivel razonable. Había aprendido y vivido cosas que antes no había imaginado. Murió en su casa rodeado de su familia.

La gente dijo, “¡Lo ves!” por hacer caso de los  iluminados de la falsa medicina. Le metieron una querella al homeópata que lo trataba y al que le aconsejó una dieta macrobiótica. El desastre era por su culpa. ¡Y ya está!

Al cabo del mismo lapso de tiempo Josele se curó totalmente. La gente dijo: ¡Remisión espontanea¡ Que venía a decir: ha tenido suerte y el resultado es debido a algo misterioso imposible de dilucidar, pero que en todo caso  se considera independiente de lo que haya hecho para curarse.

¿¿¿¿¿¿………????????

A mí también me tienen frito.

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